15 de enero de 2010

Defensa 2-3


Defensa zonal, así pues cada jugador defenderá una zona y no a un jugador en concreto.
Con esta defensa situaremos a los jugadores más altos atrás, alero, ala-pívot a los lados y el pívot en el centro, mientras que escolta y base se encargarán de cubrir la zona exterior. Lo que pretenderemos hacer con esta táctica es reforzar la defensa interior y tratar de no conceder rebotes en ataque. Esto se hará a costa de perder bastante defensa exterior, por lo que es indicada para defender tácticas interiores como poste bajo y mirar adentro, aunque tampoco hay que descartarla ante tácticas más compensadas en ataque, como son ataque base, paciencia y mover el balón si el ataque interior es sustancialmente más fuerte que el exterior.
Lo mejor de esta defensa es poder tener tres fuertes atrás y hacer decrecer la cantidad anotadora interior, asegurar el rebote defensivo que ante fuertes por dentro confiere mucha ventaja y poder descuidar la defensa exterior, ya que los equipos interiores no suelen ni tener excelentes tiradores por fuera, ni tampoco realizan muchos tiros desde allí. Esto no significa que ninguno lo tenga, claro que puede darse el caso opuesto de los exteriores con grandes pivots y haya un anotador por fuera realmente fuerte, pero su tendencia habitual será tirar de dos acercándose al aro. Llámese escolta o base, no obstante, la defensa exterior baja puede propiciar asistencias hacia los altos, si sus bajos tienen buen nivel en pases pueden encontrar cierta facilidad para encontrar a alguien que acabe la jugada. Por contra, aunque menos efectivo que pasar de tácticas exteriores a interiores, pueden sorprendernos con una táctica completamente opuesta, como movimiento o correr y lanzar, en ese caso dependeremos de las habilidades defensivas de los bajos, el ataque puede tener cierta facilidad para anotar y poco importará asegurar férreamente el rebote de un tiro que no se falla. Si nuestros defensores exteriores tienen altas cotas de dicha defensa tampoco habrá en principio un problema excesivo, aunque menos que con la zonal 3-2, hay equipos que compensan carencias interiores con dos defensores exteriores especialmente fiables. Otra vez hay que insistir, lo que da efectividad a una táctica es la habilidad de cada jugador, no la táctica en sí, poner a un alero que casi sea un escolta a defender por dentro sin defensa interior, ni rebotes, ni tapones... no vale de mucho.
Ventajas: Concederemos menos rebotes, algo vital en el juego, sobre todo con equipos interiores. También decrecerá la cantidad de palmeos, fuente de puntos de cualquier equipo. Los tiros interiores tienen mejores porcentajes, hacerles empeorar va en nuestro favor. Puede compensar una mala defensa interior si tenemos buena exterior, la mayoría de puntos suele venir por dentro. No por cambiar a una táctica exterior tiene por qué ser efectiva, la sorpresa no tiene por qué ser sinónimo de derrota.
Desventajas: Puede conceder algunas facilidades a los triplistas. También puede conceder facilidades a los pasadores para encontrar un anotador, nunca gusta que nos metan un alley oop. Tener que estar pendiente de que el rival no tenga un anotador que vuelva de lesión o se acabe de fichar y se ponga las botas. Si resulta que la sorpresa de cambiar a correr y lanzar funciona se puede convertir en una cuesta arriba desde el primer cuarto. Si con esto nos ganan el rebote ofensivo habitualmente la frustración es mucha. En caso de usarla para compensar sin tener alta defensa exterior será igual de mala en todas partes.

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