21 de enero de 2010

Defensa: Conceptos generales

Sea cual sea nuestra defensa todas coinciden en ciertos aspectos. Conforme pasa el tiempo y BuzzerBeater se afianza en Internet, el motor sigue evolucionando y es cambiante. La defensa es nuestra principal baza para detener el ataque rival, pero esperar a que sea efectiva por el mero hecho de ponerla es un error. Siempre dependeremos de las habilidades defensivas de los jugadores, poco importa poner una defensa 1-3-1 si los que defienden por fuera no pasan de inepto (4), porque los triplistas rivales van a encontrar una facilidad para anotar que no encontrarían con una defensa 2-3 con dos exteriores que tengan defensa exterior asomobroso (14). Lo mismo sucede con la 2-3 si nuestros tres interiores tienen rebotes regular (6) como la más alta, los rebotes ofensivos serán muchos y concederemos canastas en segunda jugada que no concederíamos con una 3-2 con dos reboteadores en destacado (10).
Dejando claro que es importante el nivel de la habilidad, incluyendo el estado de forma que en fuerte (8) y excelente (9) siempre hará mejor papel que por debajo de aceptable (7), lo siguiente a tener en cuenta es la táctica ofensiva del rival. Optemos por la defensa individual, presión a toda cancha o una zonal, hay que sopesar si es lo más adecuado para poder rivalizar contra el ataque del equipo al que nos enfretemos. Más allá de simplemente pensar que un ataque se anula solamente con poner una zonal, error muy habitual, hay que analizar si seremos capaces de detener un ataque el ataque sopesando los factores diversos que hay, primero hay que conocer la plantilla rival y ver quiénes son los jugadores más peligrosos, luego comprobar cuáles son la tácticas habituales que utiliza nuestro rival, comprobar cuáles son los puntos fuertes y débiles, ver si hay lesionados o movimientos en los fichajes, jugadores fuertes que vuelven de una lesión... son muchos los aspectos a tener en cuenta. Pero lo importante es saber por dónde nos van a hacer daño y pararlo.
También tenemos que tener muy en cuenta el factor sorpresa, si siempre jugamos la 1-3-1 contra los equipos exteriores y el rival se da cuenta, puede darnos un disgusto jugando una táctica interior y seremos muy vulnerables, para averiguarlo sólo podemos analizar los partidos y ver si hace esto ante algún rival, y en ocasiones tendremos que analizar los partidos de ese rival para ver si sucedió por pecar de previsibilidad.
La previsibilidad es un pecado común, no significa perder obligatoriamente, pero es un importante factor en contra. Usar siempre la misma defensa habitualmente o hacerlo siempre igual contra una táctica ofensiva en concreto conduce inexorablemente a encontrar planteamientos ofensivos totalmente opuestos a nuestra defensa. Podemos perder contra un equipo de similar nivel, ganar por poco a un pequeño que nos intente dar el susto, ser arrasados por uno superior, o que un inferior nos dé una sorpresa en copa.
Según editoriales del juego, la defensa se hace más efectiva conforme pasa el tiempo, durante los 24 segundos de posesión nuestra defensa será cada vez más efectiva, por contra el ataque rival también se hace más efectivo. Depende de él la táctica a usar en ataque, si es más débil debe usar una rápida para que no podamos usar nuestra ventaja, si es más fuerte que pase el tiempo es un factor a su favor. Como ejemplo usando números, si nuestra defensa pasa de un 30 a un 40 de efectividad, y su ataque pasa de 25 a 30 necesita ser rápido al tirar, pero si es muy efectivo y pasa de 30 a 45 le convendrá tirar no tan deprisa.
Nuestra efectividad también se verá afectada por jugar en casa (donde es mejor) o ser visitante (donde se reduce la efectividad), y en menor medida también hay alguna ventaja con el relaciones públicas (sin muchos datos por el momento).
Hay que tener en cuenta que la actitud puede modificar nuestro rendimiento, así que jugar normal, relajada o partido de la temporada tendrá resultados bien distintos dependiendo del entusiasmo. Jugar normalmente relajados decrece el rendimiento y nos hace previsibles, pero el factor sorpresa es inmenso, si decidimos jugar normal ante un confiado que juega relajada con entusiasmo 5 contra nuestro entusiasmo en 11 probablemente le demos un buen repaso en defensa, en ataque y en rebote.
El EBBEA sucede, y quizá bastante más de lo deseable. A favor y en contra podremos ver que a pesar de ganar por muchos factores, tanto de jugadores como de niveles en el análisis del partido, el pez chico se come al grande. No hay que perder la esperanza si se está muy por debajo, ni confiarse en exceso por muy encima que estemos.

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